LA MARCA
The Pulga Project nace de una historia real: el cráneo de un tigre de bengala que en vida se llamaba Pulga.
Pulga perteneció al tío de un amigo de infancia. Años después, cuando yo ya había empezado mi vida de forma independiente, ese amigo me lo regaló. No fue un regalo común: fue una pieza cargada de memoria, de juventud y de una conexión extraña con todo lo que habíamos vivido desde niños.
En Cali, donde la belleza y el caos conviven todos los días, ese cráneo empezó a tomar otro sentido. La ciudad también está hecha de dualidades: elegancia y calle, calor y sombra, fiesta y silencio, deseo y contradicción. Desde ahí, Pulga se convirtió para mí en una forma de pensar la identidad, la muerte, el tiempo, la imagen y todo lo que permanece cuando una etapa termina.
Pulga representa esa tensión: lo delicado y lo fuerte, lo íntimo y lo visible, lo local y lo universal, la vida que pasó y la imagen que queda.
A partir de ese cráneo hice el logo de The Pulga Project: una caricatura de su forma, transformada en símbolo. No como un trofeo, sino como una memoria convertida en lenguaje.
The Pulga Project nace de ahí: de una amistad, de una ciudad, de una pregunta existencial y de la necesidad de convertir una imagen íntima en una marca con identidad propia.
Pulga fue el origen.
The Pulga Project es lo que esa historia decidió convertirse.